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ESCLEROTERAPIA: qué es y para qué se utiliza?

La esclerosis es un tratamiento que consiste en la inyección de una sustancia química irritante dentro de una vena varicosa, que tiene como objetivo lesionar la capa más interna (denominada endotelio) de dicho vaso. Cuando se lesiona el endotelio, se desencadena una reacción inflamatoria que conduce a la transformación de dicha vena en un cordón fibroso o una cicatriz, que posteriormente se reabsorbe y desaparece.

Para que se produzca esta lesión, es necesario un tiempo de contacto suficiente de la sustancia esclerosante con el endotelio venoso, y aplicar esta sustancia en unas cantidades y concentraciones determinadas, por lo que suelen requerirse varias sesiones.

En condiciones óptimas, el vaso esclerosado desaparece completa y definitivamente, pero a veces, el aumento de la presión venosa, los puntos de fuga (las zonas donde las venas no dirigen la sangre en la dirección fisiológica) y otros factores, hacen que esta oclusión no sea definitiva, produciéndose la recanalización o reapertura del vaso.

Se trata de una técnica que lleva realizándose más de 150 años. En sus inicios, se infiltraban ácidos, yodo y taninos, pero debido a los efectos adversos que se producían, quedó relegada a un segundo plano, hasta el desarrollo de los esclerosantes de los que disponemos en la actualidad y gracias al aporte de un montón de médicos que investigaron las técnicas más efectivas, como Juan Cabrera, que patentó un método de obtención de microespuma a partir del esclerosante, y Lorenzo Tessari, que desarolló un procedimiento muy sencillo para la obtención de dicha espuma.

Existen múltiples agentes esclerosantes, y desafortunadamente ninguno logra una esclerosis definitiva sin presentar inconvenientes, ahora bien, en manos de un profesional cualificado, son fármacos muy seguros con muy baja tasa de complicaciones.

En nuestra clínica el que utilizamos fundamentalmente es el polidocanol, una sustancia detergente de potencia media comercializada por primera vez en 1950 como anestésico local, con muy pocas molestias en su inyección y, sobre todo, clínicamente muy seguro. Otros de los agentes que se utilizan son el Tetradecilsulfato de sodio, el Morruato sódico, y la Glicerina cromada, entre otros.

Hoy en día, la esclerosis es una herramienta segura y eficaz para el tratamiento de la patología varicosa, que tiene un amplio abanico de indicaciones, como:

  • Telangiectasias o arañas vasculares y varices de pequeño calibre
  • Varices residuales tras una cirugía
  • Varices recidivadas tras una intervención
  • Varices de malformaciones venosas
  • Terapia de urgencia de hemorragia por rotura de una variz
  • Varices en proximidades de una úlcera venosa o en fases avanzadas de la enfermedad venosa (lipodermatoesclerosis)
  • Varices en pacientes con clínica importante o alteraciones en la piel en los que no se recomienda un tratamiento quirúrgico

Las molestias postprocedimiento son prácticamente inexistentes, pudiendo retomar la actividad normal inmediatamente tras la sesión y siguiendo simplemente unos sencillos consejos como la deambulación o la utilización de medias compresivas.

Si tienes cualquier duda sobre este u otro tratamiento consúltanos, en Instituto Genève te atenderemos sin compromiso.

Dra. Silvia Maqueda Ara

Angióloga y Cirujana Vascular

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